INSTALACIONES
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Fecha

ALFREDO MORTE,
JUAN CAÑO y
EDUARDO CHAO
omnivoros.net/voraces


Golpeador - C1
Instalación sonora
e interactiva


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descripción
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))) Golpeador - C1 (divertimento mecánico muy ruidoso)


Divertimentos mecánicos para una ocupación sonora del espacio: La serie de “golpeadores”, comprendida a su vez entre los “divertimentos” y que como las formas musicales con dicho nombre no son sino composiciones breves, simples y ligeras, deben ser entendidas como interrupciones reflexivas en superficie a propósito de la relación entre la obra y el espectador como creador capaz de sobreponerse a su rigidez y efectuar su disolución. Todos ellos son concebidos desde la necesidad de que un espectador no expectante las ponga en obra, es decir, se convierta de forma activa en su causa o principio de movimiento manipulando el mecanismo creado para tal fin. De esta forma, el objeto obra se descompone en un ejercicio de puesta en obra, en la que su ser es aquello que se entrega para que sea devuelto de forma amplificada.

Transmisión de fuerzas en cadena con un sonado desenlace: En estado de reposo estos ingenios parecen complacerse con su propia estructura como si pudieran reposar en ella sin más pretensiones, como máquinas obsoletas después de funcionar durante largo tiempo. Pero lejos de esto esa quietud y rigidez en sus formas no es sino una provocación para que resulte tentador ponerlas en acto. Quien la accione dará lugar a un proceso que progresivamente reducirá la energía entregada hasta derivar en un movimiento lento que impone la idea de un tiempo sin prisa. Esta transmisión lleva a desplazar un elemento pendular frente al sujeto que trabaja y que lo percibe como una cierta resistencia, y con ello se crea una expectativa de desenlace que configura un vínculo íntimo con la pieza. Finalmente dicho ejercicio se traduce en una ruptura súbita del proceso y el elemento móvil se desprende regresando para golpear contra otro elemento en cuyo encuentro genera un campo de sonido. En ese momento que aparentemente puede interpretarse como un final, sucede lo más importante, ya que en un espacio cerrado, todo el trabajo se convierte en sonido y el esfuerzo es devuelto en forma de honda que ocupa la totalidad de la sala y es percibida a través de toda la piel.